El Empresario


El Niño

De escasos 2 años muestra interés por los fierros, por pequeños juguetes y los ruidos que cada uno de ellos genera. Trataba de crear herramientas propias para desarmar y ver su funcionamiento.

Desde su pieza, capaz de diferenciar a los cuatro años, si se trata de un auto, camioneta, camión, motocicleta, etc., y si ese vehículo que llegaba o partía.

Siempre desarmando y armando lo que llega a sus manos y ver si en ellos había un motor.

El Adolescente

Muy buen alumno en, lo académico, incursionando en el arte (música), también en el deporte. Acercándose cada vez más a los metales. El ambiente que lo rodea: Combustibles, aceites, muchos motores de distintas dimensiones.

El Joven

El universitario; con todos sus intereses y valores anteriores mucho más acentuados. Aplica todos los sentidos que el ser humano posee, gracias a la música y deporte que practica.

Con 17 años, fabrica (Deslumbrado por la electrónica) un radio, la cual funciona y a la vez de apariencia emisora, a cualquiera adquirida en el mercado. Luego, junto con seguir estudiando, empieza a trabajar en mecánica Diesel; esto le dará a futuro mayor experiencia en comparación con los jóvenes de su edad. Por años se las arregla por estudiar y trabajar, por supuesto en el área de la mecánica diesel industrial, sus últimos estudios los realizó con la Beca Presidente de la República.

El Adulto

Joven con vasta experiencia laboral. No le es difícil ubicar trabajos en varias empresas de prestigio. Pero existe en él una inquietud no encuentra en esos trabajos que es; aplicar inteligencia, conocimiento y experiencia, para darle a esos fríos metales la calidez humana mediante “La Inteligencia” del trabajador en cuerpo y espíritu para así obtener un ser contento con lo que realiza.

L.V.P.